Como fotógrafo de la vida salvaje, tener la posibilidad de capturar fácilmente la escena con distancias focales más cortas y luego acercarse al mismo sujeto para obtener detalles nítidos es la combinación perfecta. Encontrar un objetivo de alta calidad que permita esta flexibilidad es poco frecuente. El Tamron 50-400mm es una herramienta imprescindible que permite al fotógrafo una mayor flexibilidad a la hora de capturar paisajes tradicionales y de estilo compresión, retratos ambientales e incluso primeros planos macro. Al mismo tiempo, mantiene con gran capacidad el enfoque y la estabilización de imagen necesarios para fotografiar aves en vuelo desde una embarcación, mamíferos en rápido movimiento y mucho más, sin perderse nunca el momento perfecto por estar cambiando de objetivo.